martes, 30 de diciembre de 2008

sábado, 13 de diciembre de 2008

La Ola

Todavía estoy dándole vueltas a la película que fui a ver ayer al cine: La Ola (Die Welle). De verdad que recomiendo ir a verla. Hablemos primero del caso real. En otoño de 1967 Ron Jones, un profesor de historia de un instituto de Palo Alto en California, no tuvo respuesta para la pregunta de uno de sus alumnos: ¿Cómo es posible que el pueblo alemán alegue ignorancia a la masacre del pueblo judío? En ese momento Jones decidió hacer un experimento con sus alumnos: instituyó un régimen de extrema disciplina en su clase, restringiéndoles sus libertades y haciéndoles formar en unidad. El nombre de este movimiento fue “The Third Wave”. Ante el asombro del profesor, los alumnos se entusiasmaron hasta tal punto que a los pocos días empezaron a espiarse unos a otros y a acosar a los que no querían unirse a su grupo. Al quinto día Ron Jones se vio obligado a acabar con el experimento antes de que llegara más lejos.

En este mismo sentido evoluciona el argumento de la película, inspirada por esos hechos y enclavada en plena Alemania, un país presuntamente curado definitivamente del virus del totalitarismo. Ante unos jóvenes que se encuentran en un ambiente carente de ideales, de valores, y deseosos de aceptación, el mensaje de “La Ola” cala hondo. En un periodo adolescente en el que el individuo es tan maleable se puede detectar el caldo de cultivo. La anomia post-moderna es el polvorín. Por su parte, la construcción de “La Ola” es un proceso progresivo. Se instituye el respeto al líder “Sr. Weller”. Los alumnos se han de poner en pie cuando se hable, y dar respuestas concisas. Se marcha al unísono. Todos son una unidad a través de la disciplina. Se anula al individuo como referencia, y sólo hay grupo. Tras esto, se rompen los grupos de amigos en clase, sentando a los alumnos en diferentes sitios. Así no hay colectivo que compita con “La Ola”. Tras esto, uniforme, logotipo y saludo. Y el propio grupo genera la dinámica de protección de los semejantes y odio a los diferentes.

He aquí el nacimiento de la autocracia. Cualquiera podemos establecer paralelismos con movimientos políticos contemporáneos ¿Cómo es posible que triunfara el nazismo en Alemania? ¿Es posible que ocurra de nuevo? Sólo hay que ver el auge de los partidos de extrema derecha en toda Europa. Es evidente que la propia naturaleza del ser humano nos hace potenciales víctimas (y verdugos) del fascismo. Ideología, valores compartidos, unidad, disciplina... camuflan la anulación de la libertad individual. Si hoy vivimos en una sociedad atomizada, en la que los referentes de clase, religión o ideología son tan débiles ¿Cómo esperar que no sea atrayente el mensaje de un grupo en el que sentirse aceptado? Por más que sea manipulación, el colectivo (dirigido por su führer) anulará la diferencia dentro y combatirá a los grupos de fuera. Es el efecto de una bola de nieve, en la que una elite termina por contagiar a toda una sociedad. Así ocurrió en el siglo XX, y nada impide que vuelva a pasar. Incluso allí donde creemos que la democracia liberal es un elemento irrevocable.

Por desgracia, el fallo de las democracias incompletas es el no ser capaz de generar un ethos pluralista. La democracia es el único régimen que se caracteriza por necesitar de los propios ciudadanos para su funcionamiento. Si no tenemos ciudadanos vigilantes, plurales, respetuosos, virtuosos si se quiere, pero también implicados y combativos ante las injusticias, tenemos el caldo de cultivo que permite el colapso del sistema. La restricción de las libertades es sólo el primer paso hacia el totalitarismo. Habría que preguntarse que estaríamos dispuestos a sacrificar por ellas.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

La sensatez

Viendo ayer el fatídico programa de las “mañanas de Cuatro” y la tertulia de mis queridas gallinitas (con la laudable excepción de Fernando Ónega, hombre de buen juicio), salió el tema de los disturbios en La Mojonera (Almería). El presunto asesinato de un ciudadano de Mali a manos de un marroquí generó un ánimo de venganza por parte de los compatriotas del primero. Alegando la lenta intervención de la policía, subsaharianos incontrolados se dedicaron a quemar contenedores y asaltar comercios magrebíes. Contextualizada la historia, volvamos al programa de televisión.

Una reportera de Cuatro, para dar una introducción sensacionalista a la historia, se acercó en directo a un locutorio que había sido asaltado por los vándalos. El edificio mostraba su deterioro y el aparador tenía las señales de las piedras que habían arrojado contra él. Desde fuera del local, la reportera se dirigió a su dueño, un tal Ahmed. La conversación transcurrió algo así:

Reportera: Estamos con Ahmed, propietario de este local. Él se encontraba dentro cuando los inmigrantes subsaharianos (nótese la agresividad del lenguaje) comenzaron a atacar su local. ¿Cómo viviste esos momentos?

Ahmed: Tranquilo.

Reportera: (Con sorpresa) ¿No te asustaste ante el ataque?

Ahmed: No. Sólo es un cristal y se puede arreglar.

Reportera: (Algo descolocada) Bueno, Ahmed. Y dinos, ¿Tienes miedo a que haya nuevos enfrentamientos entre tus compatriotas y la gente subsahariana?

Ahmed: No. Los que hicieron todo esto no son más que unos gamberros que irán a la cárcel. La gente de Mali son buenas personas. Tengo mucho amigos entre ellos y sé que son buena gente.

En este punto, la reportera devolvió apurada la conexión a los estudios. A partir de aquí, empezó la discusión en la tertulia. Que si Almería es un polvorín, que la política de inmigración, que si contrato o no contrato... Pero parece que ninguno reparó en las declaraciones de Ahmed. ¡Que sensatez y aplomo! Lo que realmente me sorprende de la historia es la pugna que se dio entre el buen juicio y el periodismo amarillista. Por más que la periodista intentaba hacer aflorar sentimientos de miedo, de crisis, lo cierto es que no era más que un episodio violento de unos incontrolados. Y puesto en sus términos certeros, el miedo no tiene cabida. A partir de aquí, los medios se encargarían de intentar magnificar el episodio, para que aquellos que no lo han vivido directamente se formaran una idea equivocada. Unos clichés propios de titular, forzando una imagen de la realidad que a ellos les de mayor tirada y a nosotros, mayores prejuicios.

Pero, sirviéndome en este caso concreto como ejemplo, no les sale siempre bien. Porque siempre hay gente sensata, gente que no se deja llevar por sus instintos más primarios. Gente como el propietario de ese locutorio. Y mientras esa gente exista, seguirá habiendo esperanza. Por cierto: ¿Cómo creéis que hubiera respondido a esas preguntas un habitante autóctono de La Mojonera? Me reservo mi opinión.

martes, 9 de diciembre de 2008

Arnedo: el proyecto de "La Estación"

La polémica a propósito del Parque de “La Estación” mantiene un cauto compás de espera, mientras que el Ayuntamiento busca cómo salir del entuerto en el que él mismo se ha metido. Sin duda les ha sorprendido encontrarse con una oposición tan importante a su proyecto, y más aún, con una Plataforma Ciudadana en pie de guerra. Pero empecemos por el principio…

En la pasada legislatura, el PR apoyó la investidura del alcalde, José Antonio Abad a fin de lograr apartar al PSOE del ayuntamiento, en el que había estado gobernando desde casi el principio de la democracia. Para los que no conozcan el contexto de La Rioja diré que se trata de una CA uniprovincial caracterizada por su inframunicipalismo, y donde el gobierno regional ejerce a la vez de comunidad autónoma y de diputación provincial. Con pequeños pueblos dispersos (a excepción de Logroño, con la mitad de la población de la región), su suficiencia financiera y los proyectos e infraestructuras dependen mucho de una buena sintonía con el partido que gobierne La Rioja. Las últimas cuatro legislaturas, el PP ha tenido la mayoría absoluta en el Parlamento y ha podido boicotear a los municipios de distinto color político, con resultados dispares. Ello hizo que en Arnedo, esta lógica tuviera su repercusión. Tener un ayuntamiento de distinto color es perjudicial, y dado que es más probable que el PP gane en Arnedo a que pierda en la región, mejor será apoyar a los populares en ambos lugares para que el municipio se beneficie. Esta situación, combinada con el desgaste de presentar el PSOE al mismo candidato tanto tiempo, hizo que los populares ganasen en Arnedo y se pudieran coaligar con el Partido Riojano (aunque por la mínima).

La alternancia supuso que muchos ciudadanos esperaran que “camiones de euros” llegaran de Logroño para compensar a Arnedo por la falta de inversiones pasadas, teniendo ahora un ayuntamiento afín. Y con más razón, si era un feudo inseguro. Así fue, en efecto. Se cambió todo el centro del pueblo (con un estilo hortera, si se me permite), se hizo el centro de Salud, se asfaltó la C/ Constitución, Centro Joven y Caja Rioja y, pese al revuelo de taurinos y la propuesta de referendum, hoy se construye la nueva Plaza de Toros multiusos. El ayuntamiento, pese a este programa de obras públicas, tuvo algunos errores de gestión. Lo curioso fue que en las siguientes elecciones, el electorado castigó por estos errores al Teniente de Alcalde, “Pergolín”, del PR y dio la mayoría absoluta al Partido Popular. Pese a que sé de buena tinta que el no fue el responsable de estos, la mala prensa del personaje hizo el trabajo. Ahora, se decían los ciudadanos, si el PP tiene la absoluta en Arnedo, al no tener a un partido bisagra en el Ayuntamiento acaparando poder, habrá más orden y mejor gobierno.

Pero ¡Ay!, la lógica era perversa, y la fortuna la agravó. Era perversa porque aunque todos pensaban que ahora el Gobierno de la Rioja (de nuevo, del PP) haría inversiones notables en Arnedo, nadie previó que quizás los políticos arnedanos estarían más interesados en pagar favores a Logroño para hacer carrera en el Gobierno de La Rioja. Y por eso, tras subirse el Alcalde el sueldo (con el imperdonable apoyo del PSOE), comenzó el desfalco de nuestro patrimonio. Primero, cediendo unos terrenos gratis al gobierno regional. Y ahora, transigiendo con pagar la mitad del coste del colegio de nueva construcción y montando un pelotazo urbanístico en medio del pueblo para financiarlo (presuntamente). Porque la fortuna quiso que el PP perdiera en el ayuntamiento de Logroño, y no hay duda que no pocos favores se han quedado sin pagar, pensando en cualquier constructora con un poco de ambición. Suculento premio, el parque de “La Estación”. Así que, aunque parezca extraño (o no), ahora es Arnedo la que paga con creces los favores de la anterior legislatura, con menoscabo del patrimonio de todos sus ciudadanos.

El otro día el alcalde dijo que, si de verdad lo estaban haciendo mal, serían los ciudadanos los que lo sancionarían en las urnas. Y dado que en las pasadas elecciones ganó su partido, disponen ahora de la autoridad democrática para hacer cualquier proyecto. Curiosa concepción de la democracia la que entiende que nuestros gobernantes tienen un cheque en blanco. Porque muchas de las malas decisiones que toman tienen efectos irreversibles, como es el caso. Atentos; en el último pleno ya hubo una concentración de mil ciudadanos frente al ayuntamiento y cada vez más voces (el arquitecto municipal, sin ir más lejos) se postulan en contra del proyecto. Porque, como bien dice Maquiavelo: “un hombre prudente jamás rehúye el juicio del pueblo, pues rara vez se equivoca en los asuntos particulares que afectan a su interés (…) y si lo hace, siempre lo hará menos que un hombre solamente”

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Bolonia si, Bolonia no

Estos días de crudo frío el tema más recurrente en todos los foros estudiantiles hace referencia al “Proceso de Bolonia”. De hecho, el pasado 20 de noviembre tuve la oportunidad de asistir a una manifestación en contra por el centro de Barcelona (véase The Invisible Hand), aunque por la mañana me enfrenté a algunos piquetes que me impedían entrar en la Universidad. Paradojas de la vida, ni a favor ni en contra del todo. Este tema es lo suficientemente complejo como para que sea difícil rechazarlo o aceptarlo en bloque. El apasionado debate de ayer en la cocina me ayudó a clarificar mi posición sobre el tema. Veamos.

En primer lugar, los antecedentes. El proceso Bolonia nace de la declaración firmada por 29 países en 1999 en esta ciudad para permitir la libre circulación de estudiantes a nivel europeo, reconocer las titulaciones de manera homologada en todo el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) y fijar un valor equivalente de los créditos entre todas ellas. Como metodología de trabajo, “Bolonia” propone incentivar más la formación autónoma del estudiante con clases prácticas, reducir las sesiones asistenciales y potenciar tanto la obtención de conocimientos como de habilidades (esfuerzo, disciplina, pensamiento crítico). Una línea más cercana a la universidad anglosajona, más orientada hacia el mercado de trabajo. Hasta aquí todo parece bien, pero todo ello tiene un problema común que no ha sido bien identificado por las protestas estudiantiles: el problema no es el proceso, sino su implementación, de la que el culpable principal es el Gobierno. Ya se ha subrayado desde las autoridades del Estado que esta reforma se debe hacer a “coste cero”. ¿Qué implica eso? Que aunque hacen falta más medios y profesores, no se contratarán. Que aunque hace falta mejores bibliotecas, no se potenciarán. Que aunque haría falta un programa ambicioso de becas (porque ahora hará falta hacer un master), no se aplicará. La cuestión es que no se pone ni un duro.

Y esta falta de financiación es el verdadero problema, que hace que pretendamos competir con gigantes educativos de otros países sin invertir lo necesario para hacerlo en condiciones aceptables. Además de fomentar las desigualdades dentro del propio sistema español. Los que trabajan y estudian a la vez lo tendrán más difícil (sesiones asistenciales obligatorias) y en general estudiar será algo más caro (porque el master, aunque sea a precio público, no deja de costar menos de 1400 euros). Y luego, hemos visto como la política de universidades y Gobierno ha sido errática. Los primeros, aplicando la reforma a diferentes velocidades, con criterios distintos. Y los segundos con políticas de globos sonda (ahora quito ciertas carreras, ahora no) y sin una coordinación mínima. En un contexto en el que los alumnos no tienen ninguna información, pero temiendo a Bolonia como una maldición. Saben que implicará gran cantidad de trabajo superar cada asignatura (lo que no necesariamente es malo) con unos profesores que no saben muy bien cómo aplicar este sistema (esto sí lo es). Por su parte, no olvidemos que son las universidades las que diseñan los planes de estudios, metodologías... y no todas sortean la cuestión con la misma habilidad.

En resumidas cuentas, Bolonia tiene puntos positivos y negativos. A mi entender los primeros son los que se vinculan con el propósito detrás de la reforma, pero los negativos son los de su aplicación. Seamos realistas. Si de verdad queremos tener un sistema universitario competitivo habrá que invertir a fondo en él. Pero ya se sabe que es una inversión de futuro y no es rentable a corto plazo. Poca idea tienen los gobernantes de hacer algo que no se traduzca en un titular inmediato. Por desgracia, hacer esta reforma a “coste cero” da una idea bastante aproximada del valor que se le concede a nuestra formación universitaria.

jueves, 13 de noviembre de 2008

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Ausentes

Por segunda vez en tiempo reciente ha saltado a los medios de comunicación la imagen del hemiciclo del Congreso de los Diputados completamente desierto. Incluso la semana pasada la ausencia de un diputado del PP impidió hacer una pregunta parlamentaria a Solbes sobre el dato de paro. Desde algunas tribunas se acusa el descaro de sus señorías a la hora de faltar a sus deberes. ¿Cuánto hay de verdad y cuánto de demagogia en estas acusaciones?

Conviene comenzar por aclarar una premisa: el que un diputado no se encuentre en el Pleno no signifique que no esté trabajando. Primero, porque en paralelo a estos se desarrollan las comisiones, que se realizan en otras dependencias y que estudian los proyectos y propuestas de ley. Si cada vez que hay Pleno tuviera que detenerse el trabajo de las comisiones (que no necesariamente son plenarias, también tienen mucho de discusión informal), el proceso legislativo todavía sería más lento. Y segundo, porque muchos diputados tienen otras atribuciones a parte de su escaño: son ministros, jefes de organización del partido... Luego el que se solapen en la misma persona varios cargos hace que sea más difícil que acuda a todas las sesiones, sobretodo si no son de control (las políticamente más combativas) o si no es para votar. Dicho lo cual, podemos distinguir entre unos diputados que se ausentan justificadamente y otros. Luego, convendría que el justo escarnio público caiga sobre aquellas señorías que sean más sinvergüenzas. Y de la misma manera, que se habilitaran los controles internos necesarios para que la ausencia en un Pleno deba ser justificada, aunque sea por canales informales (por ejemplo, mediante el aval del jefe del grupo parlamentario).

Pese a esto, ello no quita para que sus señorías deban ser tildadas de irrespetuosas. En un país en el que la mayoría de la gente (y también de medios de comunicación) valoran a la clase política como corrupta o ineficaz, lo que menos falta hace es que se refuercen estos clichés injustos con imágenes como las de estos días. Para colmo, esta tarde acudió al hemiciclo como invitado el presidente del parlamento de Andorra y se encontró con un panorama desolador. ¡No sólo se daña la imagen interna de nuestra política, sino también cara al exterior!. Pepe Bono se limitó al chascarrillo de que “la opinión de los presentes es más importante que la de los ausentes”. Es evidente que este problema ya ha aparecido otras veces, pero que duda cabe de que si Manuel Marín hubiera estado al frente no hubiera vacilado en pedir perdón a la sociedad española. Ya lo hizo en otras ocasiones, consciente de lo necesario que es poner en valor la Política ante la ciudadanía. Esperemos que si arrecian las críticas, al menos, se decidan a tomar alguna medida al respecto. Aunque puede que si ni ellos mismos se preocupan de la imagen que trasmiten es porque tienen la que con justicia merecen.

martes, 11 de noviembre de 2008

UPyD y cia.

Últimamente se ha planteado en algunos de los blogs amigos (véase el interesante debate de becario en Moncloa) que UPyD puede obtener muy buenos resultados en las elecciones europeas. Las principales razones que se argumentan son que la joven formación capitaneada por Rosa Díez podría capitalizar el descontento hacia Zapatero. Ya que las elecciones europeas son de “segundo orden”, menos importantes, los votantes castigarían al gobierno por la gestión de la crisis y serían premiados por los descontentos del ala dura del Partido Popular. Así, se convertiría en la tercera fuerza en a nivel español aupada por la notable popularidad de su líder (casi tan valorada como el Presidente del Gobierno). El fenómeno de UpyD y en menor extensión, Ciutadans, sólo ahora comienza a estudiarse.

La literatura de sistemas electorales establece que un partido político con vocación de representación surge de la interacción entre un nuevo fenómeno de conflicto social (no representado) y la permisividad del sistema electoral. Es necesario que haya la activación de algún issue para que unas elites emprendedoras decidan tomar la iniciativa y formar un grupo político. Nadie formaría un partido (en una democracia consolidada) si considera que no tiene un sector social a representar. Pero la viabilidad del mismo dependerá de que no haya barreras electorales lo suficientemente intensas para impedir que obtengan representación. Por lo tanto, que no haya una barrera electoral (un mínimo de votos a superar para optar a escaño) o que la magnitud del distrito sea grande (porque si hay pocos escaños en juego, casi seguro se lo llevan los partidos grandes). Mi hipótesis es que UPyD y Ciudadanos surgen como respuesta a un estímulo común: la activación del conflicto centro-periferia. En la medida en que este tema ha ocupado el centro del debate político, estos partidos se han alineado con una posición más militantemente centralista (españolista en el caso de Ciudadanos) que los partidos mayoritarios preexistentes.

Pero ¿Acaso no se ha hablado de nacionalismo toda la vida en España? ¿Por qué aparecen ahora y no antes? Para el caso de UpyD lo tengo claro. En la medida en que el gobierno estatal ha estado en minoría, y por lo tanto sometido a gobernar merced del nacionalismo, ha surgido un partido con un programa centrado principalmente en el tema territorial (aunque del otro lado por entendernos). Eso no ocurrió durante las minorías de González o Aznar bien porque otros issues fueron movilizados, como la corrupción o el GAL o bien porque al gobernar el PP, se aparcaron los tics que surgieron en la segunda legislatura. Pero con Zapatero, al centrarse la legislatura de manera tan importante en temas territoriales se ha encontrado el nicho electoral. Si nos fijamos en Cataluña, con Ciutadans, es desde los “tripartitos” que se plantea el tema territorial como prioritario (ahora menos) desaparecida la “mayoría benévola” del nacionalismo conservador. Además, un estudio sobre las elecciones catalanas (publicado en inglés, no tan curiosamente) muestra que hay asociación entre los distritos en los que Ciutadans consigue más votos y aquellos dónde hay más voto en blanco y nulo. El Estatut y el cansancio que trajo explican en parte esto, pero no me cabe duda de que si lo comprobásemos para UPyD, la tendencia no sería muy diferente.

Sobre la barrera electoral, Ciutadans tiene su ámbito en Cataluña, así que la baja participación de las últimas elecciones le ayudó mucho. Por su parte, UPyD hizo un gran trabajo (con el apoyo de algunos medios de comunicación) hasta el punto de colocarse en la cuarta posición en votos. Pero UpyD está beneficiada por tener sus principales nichos electorales en distritos grandes (Madrid, Valencia) donde la proporcionalidad es mayor, y se asegura una representación mínima. Si con la elevada competitividad que hubo en las pasadas elecciones entre PP y PSOE logró obtener escaño, estoy convencido de que en las próximas elecciones aumentará su representación. Los votantes de UPyD, por recuerdo de voto, fueron 2/3 de origen popular y 1/3 de origen socialista aproximadamente. Así que quizás termine dañando al PP en algunos de sus feudos tradicionales. Y más si la caverna mediática sigue atacando al actual liderazgo conservador. De un modo u otro, UPyD y Ciutadans no es para nada un fenómeno transitorio. Que quede bien claro: han venido para quedarse.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Los astros

El mismo año en que Juan XXIII, el Papa del Concilio Vaticano II asumía la tiara papal, nació él. Acompañando a este solmene cambio, fue ese mismo año cuando Enric Bernat fundó la famosa compañía de “Chupa Chups” y cuando Ibañez dibujó la primera viñeta de “Mortadelo y Filemón”. ¿Qué conexión podrían tener, más allá de la fecha, estos eventos entre sí? Para los antiguos babilonios los actos que acaecían en el año de nuestro nacimiento, inducidos por los astros, eran los que determinaban nuestro futuro. Si esto es cierto, mirándole a él no me extraña.

Si uno analiza los pilares de su carácter podrá distinguir con facilidad cómo le marcaron estos sucesos tan dispares. Por una parte, está dotado de la imperturbabilidad de quién se sabe ganador de la Gloria divina. Sensible al mal ajeno, pero con mirada y gesto imperturbable. Sabe que los dones del Señor son impenitentes y variables. Que la Gloria del Señor va y viene, pero que él permanece. Y por ello está orgulloso de su rol cómo pastor del rebaño. Aunque cuando las ovejas se le descarrilan, a veces le puede la furia y las reconviene de un palazo en las costillas. Pecata minuta, ya se sabe. Pero este rol lo combina con un sentido del humor generoso e irónico. De una risa contagiosa propia de un lector de tebeos e historietas. Alguien que siempre quieres tener cerca porque sabes que trasmite buenas vibraciones. Él es un auténtico experto en añadir el toque gracioso que hace que la vida sea un poco más dulce. Un poco más cómo un caramelo.

Pero no siempre las estrellas aciertan. Ese mismo año el F.C. Barcelona gana la primera Copa de Ferias (Antecesora de la UEFA): pero él nos sale merengue hasta la médula. Quizás sea la base del principio acción- reacción. O que sobre deporte los astros son un poco cachondos. Ese mismo año, Brasil gana su primera Copa del Mundo. ¿Será el suyo un linaje de deportistas exitosos? O si no, al menos, ¿Alguno de los suyos pillará una brasileña? Por otra parte, no es casualidad que los soviéticos lanzaran el Sputnik 3 ese mismo año. Era previsión de que el chico vería más de una vez el mundo a vista de pájaro. Que visitaría las cuatro esquinas del planeta. Junto a él, ese mismo año, nacieron dos de las figuras más importantes del pop moderno: Madonna y Michael Jackson. Normal que le entrase afición a la música y el karaokeo. Si uno nace a la sombra de semejantes titanes, algo siempre se pega.

Pero él tiene algo que lo diferencia de ellos. Ellos han necesitado, con el pasar de los años reinventarse a sí mismos (aunque con dispares resultados). Por el contrario, él no lo necesita. Con, o sin bastón, es algo que ni concibe. Porque sabe que es auténtico. Y que, a una mala, los astros le acompañamos. ¡Feliz cumpleaños!

sábado, 1 de noviembre de 2008

miércoles, 29 de octubre de 2008

Rana y libertad

Aunque iba a escribir una entrada sobre el divorcio entre PP y UPN, creo que la dejaré para otro momento. Sobretodo porque van a machacarnos con la noticia durante los próximos días y no creo que pueda aportar ninguna opinión novedosa al respecto. Sin embargo, ha habido una noticia que me ha llamado mucho la atención. Corinne Diserens, directora del Museo de Arte Moderno Bolzano ha sido despedida por exponer una obra de Martin Kippenberger en la que aparece una rana crucificada. Así que, un poco como las caricaturas de Mahoma, volvemos al tema de la relación entre libertad y religión.

Sinceramente, me sorprende la mojigatería con la que, desde algunos sectores intelectuales de la izquierda, se aborda el tema. “No, bueno. Hay que ser respetuosos con todas las religiones/ ideologías. Así que es normal auto-censurarse en algunas cosas”. ¡Ah, bueno! Entonces no hay problema. Uno tiene que medir sus críticas y evitar el arte provocativo (como en este caso) para no herir sensibilidades. No hay que complicarse en esos temas. Pues yo soy un poquito más agitador. Me atrevo a decir que la libertad de expresión debe estar por encima de cualquier ideología o valor religioso. No hablo de ataques personales, que faltan a la dignidad y respeto de particulares. Hablo de que no se puede sacralizar espacios intocables a la crítica y opinión. Hay gente que ciertamente tiene la sensibilidad a flor de piel, y considera que criticar sus principios es criticarle a ellos mismos. Sin embargo, suelen ser los mismos que aplican la ley del embudo. La Iglesia Católica dice que los homosexuales son enfermos mentales. Toda una opinión respetable. Ahora bien, ojito con criticarles a ellos, o te convertirás en un laicista radical (¿?).

Las ideas tienen que disponer de un espacio libre en el foro público, donde se contrapongan entre sí. Con respeto a las formas, sí, pero sin sacralizar ninguna. Si no te gusta algo, pues no vayas a verlo. Si consideras que una obra te ofende, pues no compres la entrada. Si un libro te parece detestable, no lo leas. Pero no trates de imponer la censura. O como en el caso de las caricaturas a Mahoma, amenaces de muerte. O como en el caso del “Jueves”, no secuestres la publicación. Cualquiera de estos retrocesos es un abuso, un paso atrás en la libertad y un avance hacia le totalitarismo de lo “políticamente correcto”. Y he hecho varios post refiriéndome a este tema. Pero no me importa ser reiterativo en algo que considero crucial. Precisamente porque debe haber esta vocación vigilante de los ciudadanos para garantizar nuestros derechos. Y volviendo al tema concreto; al fin y al cabo, es arte. El arte busca provocar, remover conciencias, plantear conflicto. Pero para Benedicto XVI está claro que esta obra “ha herido el sentimiento religioso de muchas personas, que consideran que la cruz (…) merece reconocimiento y devoción religiosa”.

El otro día ya recibió el programa de Polonia (TV3) una crítica de Jordi Pujol por hacer del Papa uno de sus personajes. Para él, debería estar exento de toda sátira. Supongo que no es diferente a cómo nuestro Código Penal guarda a la Corona. Es sabido que ahora tiene mucha polémica por las quemas de fotos, las declaraciones de alcaldes papanatas… Sin mebargo, creo que la crítica es sana en una sociedad madura. Tal como yo lo veo, en el mundo de los mortales hasta Dios está por debajo del derecho de libertad de expresión. Amen.

viernes, 24 de octubre de 2008

Cultura y política

Como es sabido, durante esta pasada campaña, un gran número de actores españoles tomaron partido por el PSOE en el famoso manifiesto “Plataforma a Favor de Zapatero” (PAZ). Recientemente, se ha prohibido a una asociación de vecinos valenciana “Salvem el Cabanyal” realizar actividades en una sala de titularidad municipal, bajo la gestión de Heineken. Las razones que alegan es que no quieren que el acto se “politice (…), sólo queremos cultura y arte”. Esto me plantea la reflexión ¿Cuál es la relación entre arte y política? ¿De verdad se puede disociar? ¿Cuál es el papel del artista frente a la sociedad?

Por parte del artista, en muchas ocasiones ha habido un posicionamiento político expreso o implícito. Ya sea a través de su obra o de sus actos, intelectuales, artistas e incluso, deportistas, han tomado partido. En unos casos, por convencimiento profundo, propio de aquellos que se postularon contra el sistema y formaron la contracultura, las vanguardias y los movimientos sociales de base. Por poner un ejemplo castizo, la militancia en el comunismo de Marisol, que nada tenía que ganar y si mucho que perder cuando hizo pública su afiliación. Pero en otros casos, el artista se pone del lado del sistema y del orden establecido. Lo que hay detrás es o bien la espera de una recompensa por la lealtad mostrada o, al menos, la supervivencia. Quizás el caso de Dalí y su ambigüedad durante la dictadura franquista pueda ser ilustrativo. En cualquier caso, ello no significa que todo el mundo del arte tenga un nivel de implicación idéntico. Es evidente que un intelectual (escritor, poeta…) tiene una obra mucho más sensible a la expresión de su visión de la vida (luego de política) que, por ejemplo un futbolista.

Pero creo que no hay que tenerle miedo a que las personalidades se signifiquen políticamente. Porque esto ocurre en muchos países sin mayor problema. Y no hace falta apoyar a un partido para tener pulso político. Nosotros, lastrados por el peso de nuestra visión negativa de la política, censuramos la conexión entre arte y cosa pública. Pero considero que esta vinculación no es mala, sino que es la expresión de la riqueza de una cultura que quiere revertir en el bienestar de toda la sociedad. Alguien que utiliza su conocimiento, obra, influencia… a favor de una causa pública es digna de alabar. A mi entender, el problema viene cuando el artista se posiciona sobre las bases del clientelismo corporativo. Es decir, cuando toma partido sistemáticamente por el poder. Porque entonces no es un vigilante, una contracultura alternativa, alguien que despierte conciencias. Se convierte en un resorte más de la maquinaria propagandística de los poderosos. Un mero instrumento.

Supongo que en cierta medida la mercantilización de la sociedad ha generado que el artista sea o un precario o un vendido. Y que quepan pocos matices entre los extremos. Por eso no me gusta cuando los artistas toman partido por el poder, pero me gusta más cuando copan la resistencia. Cuando se acoplan con la cultura de la calle, con la voluntad de despertar conciencias a los problemas sociales. Y consideran que su obra es algo más que un producto; la consideran todo un proyecto de vida. Porque si de verdad es eso, también es necesariamente, política.

Yo acuso

Soy ciudadano de Arnedo, y como tal acuso que el Ayuntamiento de mi municipio ha decidido hacer un proyecto urbanístico que rechazo de plano. Y lo rechazo por las razones que expongo a continuación:

1) Porque supone una reducción en el espacio publico del municipio, que pasa a manos privadas, con la reducción del Parque de la Estación para pasar a ser vivienda libre.

2)Porque las zonas verdes que se garantizan como equivalentes en extensión quedarán comprendidas entre los edificios construidos. Por más que se hagan 5.000 metros cuadrados (en total, contando aceras), es una reducción respecto de la actual y no se integra en la ciudad.

3) Porque genera un enorme impacto en el entorno, con la construcción de 159 viviendas en pleno centro, asfixiando los usos sociales alternativos de esa zona.

4) Porque ni una sola de esas viviendas será de protección oficial, sino que toda ella será libre. Pese a que la ley fija que debe haber un 30%, la concejalía alega que no debe ser así “en cada promoción”.

5) Porque supone el soterramiento enormemente costoso de la Estación de Autobuses (la mitad del coste total de la operación), que es perfectamente funcional y ajustada a las necesidades de nuestro municipio.

6) Porque la justificación de este proyecto es conseguir financiación (aunque sea para sufragar una escuela) pese a endeudar notablemente las arcas públicas.

7) Porque la normativa de La Rioja obligará a Arnedo a hacerse cargo del 50% del coste del nuevo colegio porque es considerado como “no de primera necesidad”. De serlo, se haría cargo en su totalidad la Comunidad Autónoma.

8) Porque si no es necesario un colegio (según los requisitos que la ley prescribe) no tiene sentido construirlo.

9) Porque el consistorio ha atacado a la Plataforma vecinal que se opone al proyecto de ser manipulada por la oposición, lo que implica un insulto a la inteligencia de los arnedanos que la componen.

10) Porque pese a las 2.000 alegaciones presentadas, el Alcalde no las ha respondido de manera individual y serán rechazadas en el próximo Pleno del día 27. Ha dividido en cinco bloques de argumentos, y se han limitado a transmitir en los medios de comunicación su réplica.

11) Porque el Alcalde aún no ha se ha reunido con la Plataforma.

12)Porque dice el Ayuntamiento que los ciudadanos valoraríamos bien el proyecto si hubiéramos tenido toda la información. Y sin embargo, no nos han facilitado ninguna, ni siquiera una charla.

13) Porque ni siquiera han esperado para que el asunto sea debatido en el próximo Consejo de la Ciudad, un órgano de nueva creación que agrupará a vecinos, asociaciones…según el Reglamento de Participación Ciudadana.

Expuestas estas razones, reitero mi rechazo y mi apoyo a favor de cualquier actividad que ayude a que el Ayuntamiento rectifique su posición sobre este asunto.

Mi compromiso.

jueves, 23 de octubre de 2008

¿Invitados? Pues va a ser que no.

El próximo día 15 se celebra una cumbre financiera en Nueva York y, de momento, España no ha sido invitada. Gordon Brown propuso que nuestro país debería estar presente en Nueva York en unas declaraciones públicas, aunque Sarkozy, en la Eurocámara, no nos nombró. Inmediatamente salió Zapatero para añadir que España cuenta con el “pleno apoyo” del presidente de la República. En pocas horas, un comunicado del Elíseo y de la presidencia de la Comisión Europea apoyaba la presencia en la cumbre de una delegación española.

Pero la Administración Bush, que es la convocante, no ha cursado ninguna invitación para España. Tan sólo acudirán el G20, que agrupa a los países más ricos del G8 con algunas potencias emergentes (Como China, Indonesia, Sudáfrica, Turquía…) Aun así, el Gobierno hace todos los esfuerzos posibles para ir, incluso hablando con los equipos de campaña de Obama y McCain. ¿Por qué es tan importante tener presencia? Pues básicamente porque se plantearán grupos de trabajo que intentarán fijar nuevas directrices para la regulación del sistema financiero internacional. Vista la crisis actual, se plantea esa supuesta “refundación del capitalismo” con el mayor consenso posible entre los estados que tienen más peso en el panorama económico mundial. Y no estamos invitados. Porque, aunque parezca mentira a muchos, eso de que somos la octava potencia mundial no se creen ni ellos. Jactarse de superar en breve la renta per cápita de Francia es una bravuconada. Y eso de ser de la “Champions” de la economía mundial es una idiotez.

Porque hay señales que revelan a simple vista la debilidad de la economía española. El crecimiento de nuestro país se sustenta en turismo y la construcción. La industria que teníamos está bien despiezada y en manos de multinacionales (de otros países). Nuestras empresas se expanden al exterior sólo en mercados con garantías de monopolio (En América Latina, la telefonía, el gas…) Tenemos un déficit crónico de financiación exterior y no somos competitivos exportando. Mostramos tasas de I+D que causan irrisión. Y, para colmo, estamos sufriendo el reventón de la burbuja inmobiliaria conjuntamente con la crisis financiera mundial. ¿Quién da más? Y aunque no estamos tan mal como en el ´93, tampoco estamos para tirarnos flores. Así que más nos valía que Zapatero hubiera sido más prudente en algunas afirmaciones gratuitas. Porque, mire usted por donde, no estamos invitados, y previsiblemente no lo estaremos. Uno tiene la importancia que tiene, ni más ni menos.

Dicho lo cual, la política exterior del gobierno tampoco nos ha ayudado mucho. Un poquito más de coherencia y orden nos hubiese venido bien. Con Felipe González teníamos poco peso en el mundo en términos objetivos, pero su política exterior nos logró dar mucha más preeminencia. Sobretodo en la Unión Europea. Por eso, esta asignatura pendiente del gobierno puede ser ahora un lastre. En cualquier caso, sería muy positivo para España tener algo que decir en la cumbre del día 15. Pero al tanto, porque después de tantas expectativas, si el gobierno no logra colarnos de alguna manera, será considerado como un fracaso. Y lo que menos necesita ahora el gobierno es más desgaste.

jueves, 16 de octubre de 2008

Opinión y ciencia

Nuestro país es muy dado al género de la tertulia. Los periodistas, que son siempre los mismos, van rotando de programa en programa, de medio en medio. Ya sabes que piensa cada uno casi antes de que hable. Y es sorprendente la autoridad con que se dedican a opinar sobre todo. Eso siempre me hace pensar... ¿Todas las opiniones son respetables? Lo cierto es que es una asunción bastante común en nuestro tiempo el considerar que sí que lo son. Pero desde mi punto de vista, se confunden diferentes elementos que es pertinente aclarar.

Desde tiempo de los antiguos griegos, se distinguía entre dos formas diferentes de conocimiento. La doxa y la episteme. La doxa hacía referencia al campo de la opinión, la retórica y la persuasión. Era el trabajo de los sofistas y los demagogos, que en las Asambleas persuadían al ciudadano. La episteme, por otra parte, nos remite al conocimiento y al método científico. Es decir, a conocer la realidad siguiendo unos procedimientos establecidos que sean replicables y comprobables. La opinión no es verdadera o falsa. Por el contrario, la ciencia si que lo es. Y conviene distinguir cuando hablamos de ciencia y cuando de opinión, para no juntar churras con merinas. Porque de la confusión entre ambas cuestiones provienen muchos de nuestros males. Si una persona opina que el hombre fue creado por Dios al séptimo día incurre en este tipo de problemas. Yo no puedo opinar que llueve hacia arriba. Lo que tengo que hacer es demostrarlo. Se debe seguir una metodología científica; tengo que probar tales principios, porque la ciencia, a diferencia de la opinión, tiene por fin el conocimiento.

Dicho lo cual, vuelvo a la pregunta inicial: ¿Todas las opiniones son respetables? La respuesta es no. Ha de distinguirse el fin y el medio. Puede haber gente que opine que los moros son gente inferior. La obligación que tengo es de respeto, no a su opinión, sino a su derecho a opinar. Ese sujeto puede opinar aquello que sea acorde a sus principios morales. Pero esta afirmación, que choca de plano con los míos, no me es tolerable. Por lo tanto, es una opinión que no respeto ni comparto, que combatiré, aunque acepte su derecho a decirla. En el caso contrario, nos instalaríamos en un limbo de indeterminación; una anomia moral. Luego, en el campo de la opinión, hay algunas más fundamentadas que otras. Eso se basa en la capacidad que tenga el orador para ofrecer argumentos que sean razonables. Por lo tanto, que ofrezca fundamentos para que personas que no tienen una opinión, puedan formársela, preferiblemente como la suya. Es evidente que aquel que tiene más conocimientos y experiencia en un campo puede ofrecernos opiniones más fundadas (aunque no las aceptemos, pueden hacernos reconocer parte de razón en ellas) Cuando un político habla sobre asuntos de Estado suele (¿?) tener más fundamentos que cuando habla un futbolista.

Por lo tanto, conviene distinguir ciencia de opinión, asumir que no todas las opiniones son respetables (sí el derecho a tener y expresar una) y que hay opiniones más fundamentadas que otras. En las ciencias sociales, y en la ciencia política en particular, conviene ser cuidadosos en esta distinción. Cuando yo opino sobre política, ofrezco mis argumentos y razones, pero no va más allá. Es una opinión más (fundamentada, espero) Bien distinto es cuando, en nuestra labor de científicos sociales, buscamos explicación a los fenómenos políticos. Ahí se requiere un método. En la distinción entre ambas dimensiones radica la raíz misma de la diferencia entre un político y un politólogo. El político opera en el campo de la persuasión. El politólogo, en el de la ciencia.

domingo, 12 de octubre de 2008

Los Intocables de Elliot Ness

En estos días del supuesto colapso del mercado financiero internacional, los estados (desde el Imperio hasta la Vieja Europa) han metido mano en la economía. Esta vez se ha demostrado que la Unión Europea no se pone de acuerdo ni en asuntos económicos. Primero, escalada entre países en la garantía de los depósitos. Luego, cada país afrontará diferentes paquetes de inyecciones de liquidez (En España, 50.000 millones de euros). Y ahora, se generalizan las nacionalizaciones de bancos al estilo de Reino Unido. Sólo se han puesto de acuerdo en una cosa: los estados europeos no tolerarán la quiebra de ninguna entidad financiera nacional.

No deja de ser una situación paradójica. Somos un sistema de libre mercado en el que se espera que haya un libre ajuste de la oferta y la demanda. Es decir, que las cosas valgan lo que la gente está dispuesta a pagar por ellas. Cuando alguien acumula de un bien, conocedor de que su precio se incrementa, y compra barato para vender caro, donde unos ven especulación otros sólo las reglas del mercado. Pues bien, parece lógico que si todo el mundo empieza a poner a la venta un bien (ej; pisos) y llega un punto en el que no hay tanta demanda, su precio empieza a bajar. La burbuja se pincha. Pues bien. El problema radica en que en EEUU se dieron préstamos a personas que no podían pagarlos, sólo confiando en que el precio de la vivienda siempre subiría (si hay que quitarles la propiedad, su venta será fácil y más provechosa). Tan buena era la situación, que los bancos de EEUU pedían prestado a bancos del mundo entero para poder dar más hipotecas. Pues bien, cuando la burbuja pincha en EEUU (cae el precio de la vivienda), apaga y vámonos. Los bancos de allí no pueden cobrar, y si lo hacen pierden dinero, generando sinergias perversas. No se fían dinero entre ellos, no se dan préstamos, suben los tipos de interés…

Y la paradoja llega cuando el Estado tiene que acudir al rescate de las entidades financieras para que la economía no se colapse. Si los bancos quiebran, no se dan más préstamos a las empresas, cesa la actividad económica, hay cierres y despidos… Todos los gobiernos se apresuran a darles dinero a los bancos. Aunque deberían quebrar según las reglas del libre mercado, no lo hacen, porque sería desastroso. Aunque muchos se hayan lucrado con esta operación basada en la especulación, papa Estado debe salvarles de nuevo. De paso, se garantizan los depósitos a particulares hasta 100.000 euros. No sea que la gente se asuste y saque su dinero. Así que no queda otra opción. Porque el seguir las reglas tendría peores consecuencias. Y eso que se supone que el sistema financiero español es muy solvente y seguro. Hombre, yo no lo dudo, pero también es verdad que en este país se han dado hipotecas muy alegremente...

Al final, la falta de instituciones internacionales que regulen los mercados ha generado que los estados hagan lo que puedan por salvar los muebles. Un capitalismo liberal poco al uso. Cambiando las reglas si conviene. Pero teniéndose uno que fastidiar; porque hay que salvar a los que se enriquecen para que todos no seamos más pobres. Aunque me parece que a nosotros no nos van a hacer ninguna inyección de liquidez. Pero bueno, se mire por donde, termina pasando como en el Monopoly: “Pierda quien pierda, gana la banca”.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Doctorando (fase de despegue)

He tardado un tiempo en volver a escribir (de hecho, escribí algunos borradores pero los descarté) La razón ha sido la falta de inspiración de estos días, tan anodinos y deprimentes. He estado un poco pesimista, pero la asistencia de mis gentes me ha hecho salir de la apatía. Recalcar que no digo que me haya ayudado el estar rodeado de gente (cosa inevitable en la residencia). Sino el haber sido apoyado por la gente apropiada. El comienzo del doctorado es un mar de incertidumbres y necesitas parejas dosis de optimismo y racionalidad para no perder el norte.

Ha llegado el momento de hacer un trabajo individual y muy personal de investigación. Un proyecto de larga duración (esperemos que no eterna) que me ayudará a aprender, por fin, a hacer buena Ciencia Política. Y que espero me ayude también a espabilarme, a buscarme las castañas. El objetivo principal lo lograré con el apoyo de mi tutor y de los profesores del departamento. Pero gracias a la convivencia que empiezo a tener con mis compañeros aprendes de verdad como funciona este mundo. Conociendo gente dispar en sus intereses, orígenes y formas de ser. A día de hoy, el impedimento más importante es la falta de financiación que sufrimos, al menos, un tercio de los compañeros. ¡Paradójicamente, los que son de la propia universidad! ¡Ay, señor! Esperemos a ver en que queda la resolución de las becas… Aun así, no es un problema insuperable. Lo que de verdad te vuelve loco del todo son los responsables de la secretaría del Departamento. ¡No se enteran de nada! ¡Me acabo de enterar hoy de que los doctorandos tenemos un despacho con ordenadores e impresoras gratis! ¡Y la mitad de la gente tampoco lo sabía! Buscaré mi viejo manual de vudú…

La vida de la Academia es un poco agridulce. Hay que perder la vergüenza y dirigirte a tus profesores sin ambages. Tu destino está un poco en manos del Director de Tesis, y más vale que lo elijas bueno y accesible. Si no, estas perdido. Siempre resulta estimulante el estar en compañía de académicos y expertos, de científicos sociales. Es ciertamente un ambiente propicio para generar conocimiento, para hacer cosas de provecho. Y tienes mucha libertad en la distribución de tu trabajo. Pero es verdad que siempre hay rivalidades y relaciones de poder dentro del Departamento. Pesos pesados que quizás conviene ser prudente y evitar, pero que si logras caerles en gracia te abren muchas puertas. Supongo que son las dinámicas propias de cualquier institución (o lugar de trabajo) Así que ahora me toca adaptarme al terreno y perder un poco la vergüenza. Va a haber que echarle morro al asunto. Hay que cambiar tantas dinámicas propias de la licenciatura…

En fin. Creo que mi ánimo está mejorando bastante porque, al final, te lo tienes que tomar con filosofía. Todo es coger una rutina de trabajo. Tener crisis de fe de vez en cuando está bien, aunque sólo sea para otear un poco hacia donde te estas dirigiendo. Sin embargo, creo que el camino que he elegido es el correcto, por más que no exento de problemas. Pero como dice Tácito, si no los hubiera ¿Qué gloria tendría la victoria?

miércoles, 1 de octubre de 2008

Presupuestos

En fechas recientes se han presentado los Presupuestos Generales del Estado, la que es llamada la ley más importante de cada curso político. De modo general, en este se presenta las estimaciones de gasto e ingresos del Estado para el próximo ejercicio, las partidas presupuestarias a cada uno de los ministerios, la división territorial de los recursos, las transferencias a las CCAA y Ayuntamientos, así como un largo etcétera.

Los Presupuestos tienen una gran importancia política, por al menos dos razones. En primer lugar, porque sirven como termómetro de los apoyos de los que dispone el Ejecutivo. El que no se aprobaran unos presupuestos por la mayoría absoluta necesaria supondría una prórroga de los del año presente pero a la vez un golpe muy duro a la imagen del gobierno. Pero también son importantes porque, al fin y al cabo, el que controla la bolsa tiene el mando. Y la capacidad presupuestaria es una de las herramientas fundamentales de las instituciones públicas para desarrollar sus políticas. El gobierno de Zapatero II previsiblemente logrará un acuerdo con el PNV y el BNG. A los primeros se los contentará con la transferencia de I+D (Aunque Garmendía la defienda con uñas y dientes) y otras chucherías que puedan presentar en las próximas elecciones vascas. El BNG apoyará al PSOE por las lealtades debidas en Galicia. UPN amaga, pero ya veremos que pasa. Todo lo que haga falta para evitar tener que recabar los apoyos de CiU que le saldrían demasiado caros en términos de financiación autonómica. Habrá que ver el encaje de bolillos que se hace, pero todo apunta a que los 7 diputados que le faltan al gobierno para la mayoría le saldrán a precio de oro.

Pero tampoco hay muchas opciones porque prorrogar los Presupuestos sería desastroso. Principalmente porque se elaboraron en un contexto económico bien diferente. Y la legislatura acaba de empezar, como para dejar tocado de muerte al PSOE. En general, las partidas de I+D, Educación y Vivienda suben, pero bajan casi todas las demás partidas. Los gastos sociales se incrementan, pero principalmente dado el incremento los gastos por desempleo. En lo referente a los impuestos, la caída más acusada es la del impuesto de Sociedades, que cae un 15%. Los ingresos por impuestos indirectos no subirán tampoco mucho dada la caída en el consumo interno. Pero la gran vergüenza (además de un incumplimiento electoral) es que este año no se indiciará el IRPF. Es decir, que los tramos y los mínimos no variarán con la inflación. Por lo tanto, gente que no haya ganado poder adquisitivo, ante el incremento de su salario generado por la lógica compensación por la inflación, puede saltar de tramo o salirse del mínimo. Así, el Estado ingresará un 6,7% más a través de un impuesto que grava sobretodo a las rentas bajas y medias. Hay que tener la cara bien dura para colarnos este gol por la puerta de atrás.

En general, al menos, se estima un crecimiento más mesurado para la economía (del 1,6% en 2008 y del 1% en 2009), lo que nos sitúa en un horizonte más real. Pero ahora toca mucha cocina en los pasillos del Congreso hasta que salga una propuesta de cuentas públicas definitiva. Es de esperar que no reduzcan ostensiblemente (o más bien, visiblemente) los fondos destinados a fines sociales. Pero ya veremos.

jueves, 25 de septiembre de 2008

El poder de una imagen

Hace unos días me acerqué al Palau de la Virreina para ver la exposición “Spots electorales: El espectáculo de la democracia en la TV mundial desde 1979”. La exposición se basa en una serie de salas en las que se reproducen de manera ininterrumpida spots electorales de diferentes países y clasificados en función de diferentes temáticas (apelan a la participación, contraste con alternativa, animación, musicales, satíricos…) La verdad es que es una visita muy recomendable. Además de contrastar la creatividad de publicistas, mensajes, ideas… en países de los cinco continentes.

A veces uno piensa ¿De verdad este tipo de anuncios en televisión poseen algún tipo de influencia? Las teorías de la participación política (en un sentido amplio) dicen que ésta depende de tres conjuntos básicos de factores: la capacidad de participar, la motivación para participar y los incentivos para participar. La capacidad hace referencia a los recursos individuales que posibilitan la participación (educación, tiempo libre ingresos…). Es decir, que “nadie es un patriota con el estómago (y el cerebro) vacío”. La motivación refiere a si el individuo considera que su acción tendrá un efecto, si se considera conectado con el sistema político. ¿Considero que la política tiene capacidad real para influir en mi comunidad o entorno social? Y por último, los incentivos hacen referencia a si el contexto facilita o no la participación (o bien si han sido movilizados por algún actor político). Siempre será más fácil que los individuos participen en una manifestación si algún actor social o político les convoca que si han de hacerlo espontáneamente. Donde capacidad y motivación son elementos que hacen posible la participación política, los incentivos lo que hacen es facilitarla.

En el contexto de unas elecciones, los actores políticos (principalmente, los partidos) buscan incentivar a los ciudadanos a apoyar a sus listas. Para ello recurren a las campañas electorales. En una lucha de amplio espectro, los partidos tratan de controlar la agenda de los temas de la elección en función de aquellos que les benefician más. Quieren poner de relieve los errores del adversario para desinflar a sus seguidores. Buscan tocar la fibra sensible de las preocupaciones de los ciudadanos para captar votantes. Y dentro de esta estrategia electoral (y sobretodo, de marketing) los spots electorales son una pieza más junto con carteles, cuñas en periódicos y radios, mítines, coches con megafonía, comidas populares, y un largo etcétera. Los spots, de hecho, se acomodan a unas reglas que vienen muy pautadas. Hay un tiempo determinado asignado en los canales de televisión pública y privada, a unas horas de emisión dadas, y con una duración determinada. Un punto en el que los profesionales de la imagen y la comunicación se encargan de concentrar el mensaje, envolverlo en papel de regalo y presentarlo al votante.

La mayoría de los ciudadanos tienen una ideología que los sitúa dentro de unas opciones restringidas. Sin embargo, esto permite más saber que partido no se votará que saber si el ciudadano votará a uno o a otro (cercanos ideológicamente) o si optará por la abstención. La sociología clásica veía claro que el voto obrero solo podía ir a partidos de izquierda. Pero aquello de que “eres más tonto que un obrero de derechas” ha perdido vigencia ante el empuje de los hechos. ¿O es que en Madrid no hay obreros? La clave para saber quien ganará una elección está en saber quien movilizará más a sus potenciales votantes y logrará desmovilizar a los ajenos. Candidatos, temas de la elección… se han vuelto cruciales. Elementos cambiantes a corto plazo. Y por esto mismo, la comunicación política es tan relevante. Una imagen vale más que mil palabras. Ya decía Maquiavelo “los hombres, en general, juzgan más por los ojos que por las manos, porque muchos son los que ven y pocos los que tocan. Todos pueden ver lo que pareces, pero pocos saben lo que eres.”

viernes, 19 de septiembre de 2008

Injusta Justicia

Con toda la polémica que se ha levantado sobre el caso “Mari Luz”, y coincidiendo con el pacto que han alcanzado gobierno y oposición, el funcionamiento de la Justicia en España ha entrado en el debate público. Algo, que por cierto, ya tocaba. Y aunque soy muy escéptico sobre las medidas que se puedan adoptar, hay dos conclusiones claras. La primera es que la Justicia carece de medios en España y ello repercute severamente en su ejercicio. Y la segunda es que, tras la renovación pactada del CGPJ, su propia independencia puede estar en un brete. Creo que conviene diferenciar ambas cuestiones para intentar ser riguroso.

Si uno se acerca al lavabo de cualquier Audiencia Provincial, es posible que se sorprenda al verlo lleno de cajas de expedientes. Los tribunales en España están claramente desbordados por la falta de personal y recursos. Sobre el personal, casi el 80% de la Audiencia de Barcelona (por poner un ejemplo) está con contratos temporales. Y no sólo el auxiliar, sino que los propios jueces se acogen a un régimen de estancia transitoria. La media de expedientes que se tramitan a la vez ronda los 4000. Y uno esperaría cierta capacidad de organización telemática (ningún ser humano podría retener tanta información) pero lo cierto es que se carece por completo de un registro informático. Así, faltan a la vez los recursos materiales y los organizativos para permitir racionalizar el funcionamiento de la Justicia. Evidentemente, la Justicia es lenta porque debe garantizar los derechos individuales. Pero esta lentitud lógica del carácter del Derecho lleva a la exasperación cuando se combina con esta falta de recursos. Si a esto le sumamos el que el número de contenciosos se incrementa exponencialmente, estamos ante una situación kafkiana. La competencia en Justicia, compartida por las CCAA y el Estado, sólo sirve de excusa para tirarse la pelota entre las administraciones. Después de todo ¿Qué político daría más recursos a una justicia que, en teoría, sirve cómo contrapeso a su poder?

Lo que entronca con la segunda cuestión, el órgano de gobierno de los jueces. El Consejo General del Poder Judicial es un órgano que la Constitución reconoce como político. Se encarga, no sólo del régimen sancionador, sino de controlar salarios y destinos de los jueces. Antes de 1985, eran los propios jueces quienes elegían sus miembros. Sin embargo, el PSOE reformó la ley para que fueran nombrados en función de las mayorías parlamentarias. Y ello tiene sus claroscuros. Porque aunque gracias a eso se pretendía desactivar el corporativismo de la judicatura, lo cierto es que pasaba a poner este órgano en manos de los partidos políticos. De hecho, ya se ha visto como el Consejo en funciones ha servido como un ariete más de la oposición contra el gobierno. Y ahora los partidos se lo han repartido, fijando como miembros a jueces afectos a ellos o de sus organizaciones satélites. Y eso que más de la mitad de los jueces no pertenecen a ninguna asociación. Pero no había espacio para la independencia, sino para un equilibrio (y una mayoría dependiente de los vocales de CiU y PNV) que satisficiera a todos. El mismo órgano que asigna a los jueces que juzgan la corrupción de nuestros políticos, tiene a sus vocales designados por ellos. ¿Separación de po… qué?

La mayoría de nuestra judicatura la forma gente competente, honrada e independiente. Aunque los medios que tienen son escasísimos y eso compromete muchas veces su eficacia. Pero en su cúpula la situación está mucho mas politizada y es mucho más amenazante para la calidad de nuestro sistema político. Una Justicia independiente es la garantía de una democracia sana y libre. El poder requiere de contrapesos aunque mucho me temo que en nuestro país no estamos en la mejor de las situaciones. Lo peor de todo es que, realmente, nadie moverá un dedo allí arriba para cambiar esta situación. Ya les va bien así.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Micro-economía y ahorro.

“Piensa globalmente, actúa localmente”. Así me decía un viejo profesor de economía del instituto cuando salía el tema del medio ambiente y los recursos escasos. Como ahora toca apretarse el cinturón, creo que podría ser interesante pararnos a reflexionar sobre como podemos contribuir a reducir nuestro consumo. Desde luego, los estudiantes somos los que menos vamos a sentir la crisis (casi todos mantenidos), pero creo que es un imperativo moral intentar aliviar la carga económica que le suponemos a nuestra familia. Y si nos costeamos los estudios, que menos que ahorrar un poco. Pensemos por un momento los escenarios en los que nos movemos…

En el hogar (sea piso/ residencia) hay maneras de ahorrar tan sólo siendo un poco cuidadosos con algunas cuestiones. Por ejemplo, estar mucho más atento con las luces encendidas o con los grifos que gotean. Es un buen medio para redondear las facturas y, de paso, colaborar con el medio ambiente. Hay que aprovechar bien las horas de sol y hacer duchas más fugaces. Respecto a los aparatos electrónicos, muchas veces tenemos varios encendidos a la vez sin necesidad. Nos ponemos a trabajar con el ordenador, pero dejamos de fondo la televisión o la radio. Lo lógico sería dejar encendido solamente el que utilizamos; más aún si se puede poner música o radio desde el ordenador. Un sólo aparato consume menos electricidad. Además de acostumbrarnos a apagar totalmente el televisor (porque dejarlo con la luz roja implica electricidad que se desperdicia).

En la cocina, es bueno aprovechar el “calor residual”. Es decir, que apaguemos el fogón antes de que la comida esté lista, porque éste sigue caliente y permite continuar cocinando sin problemas algunos minutos. De la misma manera, hay que intentar reciclar el aceite, sobretodo el de freír, para no estar consumiéndolo de manera inútil. Recordad que tirarlo por el fregadero contamina mucho. En el supermercado también tenemos una oportunidad de oro para ahorrar algunos euros. En primer lugar, hay que pasarse a las “marcas blancas”. Son de la misma calidad (en algunos casos, casi superior) pero con una diferencia de entre uno y tres euros menos que las de marca. Y marca blanca hay en todos los productos, desde limpieza hasta alimentación. Entiendo que se pueden hacer algunas excepciones (hombre, tampoco voy a hacerme fan de la “Coca-trola”) pero con un poco más de atención en la compra se puede ahorrar a base de bien. De la misma manera, hay que dejar espacio a la imaginación. Uno no necesita comprarse bolsas de basura si puede reutilizar las del Mercadona a tal fin. Y no hay que ser perezoso. Llevarse un bocata/ tapper hecho de casa te puede salvar el día.

En nuestras actividades de ocio es donde tenemos un margen mayor y que repercute más sobre nuestro presupuesto (dura vida estudiantil, ya sabéis). Y no es necesario hacerse ermitaño para ahorra, sino sólo cambiar algunos hábitos y racionalizar el gasto. Por ejemplo, en el cine. Se puede ir con frecuencia, pero con cabeza. Es decir, evitando ir en fin de semana y procurando ir el día del espectador. Esperar unos días a que el descuento esté en vigor no supone tanto sacrificio. Por ejemplo, en las noches. Estamos de acuerdo en que hacer “botellón” es la manera más apropiada de ahorrar (te compras la bebida y la consumes en casa antes de salir). Pero con frecuencia nos encontramos que se alarga la noche, nos cierra el metro y terminamos cogiendo taxi. ¿Por qué, en vez de hacer esto, no se cena a un horario más continental? Si se cena a las 8 y media, desde las nueve y media hasta las doce hay margen de sobra para tomar unas copas y luego coger el metro. Y aunque se sea mucha gente y el ahorro por cabeza sea menor, ahorrarse un par de euros cada noche por simplemente cenar un poco antes no creo que sea algo descabellado. Porque grano no hace granero pero…

En fin. Creo que esta “psicosis” de la crisis económica puede ser un buen momento para que nos replanteemos algunos hábitos de consumo y los reorientemos. ¿Tienes ideas sobre cómo ahorrar? ¿Se te ocurren otras propuestas? Ahorrando un poco más de dinero, se puede aliviar nuestra cuenta del banco y hacer que haya margen para más cosas. No es tiempo para ser avaro, pero sí para darle al dinero el valor que tiene.

martes, 16 de septiembre de 2008

Tiempos interesantes

Hola, amigos de la blogosfera. Con esta entrada quiero inaugurar el nuevo curso. El nuevo curso académico, el curso político y sobretodo, el curso de mi blog. Ya se han acabado las vacaciones. Al tradicional síndrome de la vuelta al trabajo y la cuesta de septiembre, se nos junta la crisis económica. Todo en un contexto a la vez de cambio y de continuidad.

En este curso empiezan en serio las andanzas del gobierno socialista, los mismos que obtuvieron la victoria en las elecciones de marzo y ahora no saben muy bien que hacer con ella. Porque ahora han cambiado al menos tres cosas; la crisis económica que desgasta al Ejecutivo, el elevado coste de los apoyos parlamentarios (a sólo 7 escaños de la mayoría absoluta, pero mucho más caros que la pasada legislatura) y un Partido Popular que modera su imagen a la espera de que los socialistas se quemen solos. Pero otras cosas no cambian. Sigue el choque de legitimidades instigado por la consulta de Ibarretxe (cómo hace 4 años con el “Plan”) y Cataluña vuelve al ojo del huracán (cómo hace dos con el Estatut) por el tema de la financiación autonómica. Mientras, en el exterior, algunas situaciones siguen su curso y otras se descontrolan. China, tras los JJ.OO. consolida su vocación de superpotencia, EEUU revisa estas elecciones presidenciales la pesada herencia del post-bushismo y se incrementan las tensiones internas en Bolivia, Venezuela o México. Cambio ha sido la inesperada “Guerra de agosto” de Rusia contra Georgia, aunque no la respuesta timorata de la ONU. Pero con mucho, el cambio más importante es la crisis financiera internacional que ha dejado tocado la mitad de los grandes bancos americanos y que traerá un revolcón importante a las economías europeas. Este curso vamos a hablar mucho de economía.

En el plano académico también llegan los cambios. Terminado el master, empieza la aventura del doctorado, en lo que se perfila como una dura prueba. Dura por lo que implica consagrarse tres años (mínimo) a la investigación. Pero sobretodo dura, por la precariedad a la que te ves abocado. ¡Recemos todos al poderoso dios de las becas, que nos toque con su dedo de Gracia! Aunque, la recompensa que supone el generar conocimiento útil para el saber humano compensa con creces el pasar esta dura prueba. Nadie espera hacerse rico con el doctorado, pero si que se aspira a trabajar de lo que te gusta. Eso si que no tiene precio. Pese a este cambio mayúsculo que empieza ahora, algunas cosas siguen igual. La Ciudad Condal sigue siendo el marco de referencia para esta nueva etapa. La Residencia, la base logística. Y los compañeros y amigos, que ya van volviendo de sus casas, el recordatorio de que en este largo sendero uno se topa con buenas compañías. Esperemos que este curso depare nuevas y buenas experiencias juntos.

Empieza un curso nuevo. En China se suele decir, para desearle lo peor a tu enemigo que “ojala te toque vivir tiempos interesantes”. Así son los tiempos de cambio, cuando el mundo viejo choca con el nuevo. Si, me temo que nos ha tocado un curso que, casi seguro, será interesante. ¡Adelante, que comience la función! Ya lo decía Rojas Marcos, “la vida es cambio y el cambio es la vida”.

lunes, 4 de agosto de 2008

Fin de emisión


¡Por fin estoy de vacaciones! Tras este pasado mes de penitencia, me espera otro por delante para poder descansar. Y aunque tengo que hacer también la tesis del master, el ritmo ya no es el mismo, desde luego. No más madrugar. Playa y descanso. En fin, buena vida. De modo que dejaré al blog también descansar estos días. Se que lo tenía un poco abandonado estas últimas dos semanas, pero no os podéis imaginar lo atareado que he estado. Ahora toca no hacer nada en la medida de lo posible. La “Kancillería” se despide hasta septiembre, cuando retomará su actividad de una manera frenética. Muchas gracias a todos y que paséis un muy buen verano. Nos vemos en un mes.

domingo, 20 de julio de 2008

Señales

Supongo que es algo propio de nuestra naturaleza. Lo esotérico, lo místico, lo sobrenatural, nos atrae enormemente. Aquello que dicen de que yo no creo en los fantasmas, pero todo eso me da “respeto”. Vamos, que le da miedo. A todo el mundo le han contado historias de terror en un campamento a la luz de la hoguera. Las leyendas de la tabla de Ouija, de las misas satánicas. Y todos, cuanto hemos sido pequeños, hemos tenido alguna pesadilla con vampiros o monstruos del saco.

Un profesor que tuve en primaria solía decirnos a la clase que había que tener más miedo de los vivos que de los muertos. Y a menos que uno muera atropellado por un coche funerario, no le falta razón al buen hombre. Porque incluso la funeraria la conduce un vivo. Por eso me ha hecho mucha gracia la noticia que me ha comentado Jorge en el café. Durante la última semana, una seria de símbolos en campos de maíz (como en la película “Señales”) fueron apareciendo en terrenos de Barcelona, Madrid, Málaga y Bilbao. Estos denominados “Crop circles” son figuras que no son apreciables a ras de suelo, pero que desde lo alto, a vista de pájaro, aparecen como formas definidas.

Las leyendas urbanas siempre han situado su origen en la procedencia paranormal o extraterrestre. Por supuesto, es la explicación de Iker Jimenez y sus frikis de “Cuarto Milenio”. Según los seguidores de esta hipótesis, un claro ejemplo de esta procedencia sería el mal funcionamiento de algunos aparatos que utilizan cualquier tipo de energía, como los eléctricos y las brújulas, y las descargas de baterías. El rastro del trigo que dejan no está aplastado ni roto, sino que está como doblado y sigue creciendo. Se supone que esa inclinación surge del hecho que se le ha aplicado un calor en la base de la planta. Sería como si algún tipo de nave extraterrestre aterrizara.

Otra de las hipótesis que se barajan es la creación humana, que realizaría los círculos por las noches. También se baraja la creación de estos círculos por la acción del viento u otras causas ambientales. Estas son las explicaciones de los seguidores del empirismo práctico o los de “la navaja de Occam”. La explicación más sencilla es, probablemente, la correcta. Curiosamente, el origen de estos “crop circles” tiene una base histórica. El círculo de cosecha más antiguo registrado está representado en un grabado del siglo XVII llamado "El demonio de segar", cuya imagen representa a una criatura extraña que crea un diseño circular en un trigal. Se dice que la imagen aparecía en varios panfletos donde los agricultores de la época expresaban su preferencia por tener "al mismo diablo" segando la cosecha antes que pagar el salario que su segador exigía por su trabajo

La cuestión es que, ojeando el periódico, comentamos la noticia por encima unos momentos. Entonces, Jorge me lo aclaró todo. Él, que hace prácticas de becario en “Bacardi”, me explicó que todo era una campaña publicitaria de la compañía. De hecho, había invitado a la prensa a ver con helicópteros de la marca los signos en el trigo. Estos estaban inspirados por el dialecto Fiji, de donde procede uno de los ingredientes del ron. ¡Vaya con los publicistas de marketing! Estos si que saben como llamar la atención, haciendo delicias de caza-misterios de todo el país. En fin. Dicen que por la noche, si te acercas a esos campos, puedes ver a los extraterrestres que los han impreso en el trigo. Seres con ojos rojizos y que avanzan tambaleantes, sosteniendo su cubata en una mano y su cigarrillo en la otra. Su sonrisa es aviesa y su pronunciación, gutural e incomprensible. Esta noche no dormiré tranquilo…

miércoles, 16 de julio de 2008

Balanzas fiscales

Se han publicado por fin las tan demandadas (desde Cataluña, claro) Balanzas Fiscales. Bueno, tampoco han aportado ninguna novedad, más a allá de la posición que las diferentes CCAA tienen en el ranking. Por descontado, las que más aportan son Madrid, Valencia, Cataluña y Baleares. Las que más reciben, Andalucía y Extremadura. Al menos, y más allá de algunas declaraciones fuera de tono, se cae el mito aquel de la Cataluña insolidaria. Por más que acusaran a los grupos catalanes de beneficiarse una vez tras otra de los gobiernos nacionales en minoría, lo cierto es que no han sabido, no han podido o no han querido revertir esta situación.

Para un importante sector de la ciudadanía, esta distribución de la riqueza es la lógica. En vista de que los impuestos son pagados por parte de los ciudadanos, es normal que el que más posea haga una mayor contribución. Pero este cálculo se hace sobre la diferencia de lo que se recauda en un territorio respecto de lo que se invierte por parte del Estado central. Y la inversión (en forma de infraestructuras, por ejemplo) no se reparte individualmente sino colectivamente. Construir una carretera afecta a una comarca, pero la podrán utilizar tanto los que tienen más renta como los que tienen menos. Aunque de media la mayor inversión sea realizada en las zonas mas atrasadas, no es menos cierto que en las propias comunidades ricas hay zonas extremadamente depauperadas. Tampoco pretendo echarle toda la culpa al Estado central, porque no es menos cierto que las propias CCAA tienen responsabilidades importantes en la asignación del gasto, algo más del 50% de las Administraciones Públicas. Y el como se distribuyan sus prioridades de inversión corresponde a los gobiernos autónomos. No va a tener de todo la culpa Madrid.

Un día antes de la publicación de las balanzas fiscales salía a la luz un informe sobre la cantidad de funcionarios que contratan las CCAA. Los contrastes son evidentes de nuevo. En Cataluña, no más de un 8% de ciudadanos trabajan para la comunidad como empleados públicos. En Extremadura, alrededor de un 22%. Donde hay más paro y pobreza, las administraciones se convierten en un elemento generador de empleo. Pero no es menos cierto que ese empleo lo pagamos entre todos, y que la inercia de una administración pública muy abigarrada es difícil de romper. Porque podemos tener dos conceptos de justicia. Puede ser que lo justo sea que el que más tenga, más pague. Pero también podemos pensar que es justo que el que más contribuye, más pueda decidir sobre a que se destina su contribución. La primera visión responde a un estado jacobino. La segunda, a uno federal.

No quiero con esto hablar de que la solidaridad entre comunidades sea excesiva o negativa. Al contrario, ha hecho mucho por las regiones más pobres. Pero bueno, aquí nadie se rasga las vestiduras por la mayor injusticia existente en este país en términos de discriminación entre ciudadanos, que es el cupo vasco y navarro. Dos comunidades que no aportan un euro a la caja central. De otro lado, no es menos cierto que se ha generado en algunas regiones una cierta inercia de dependencia de inversiones del Estado. Eso a veces puede generar cortapisas para que desarrollen su propia riqueza potencial. No pretendo dar la cuadratura del círculo aquí. Ahora se abre un periodo de debate entre los responsables de las CCAA, y cada cual defenderá legítimamente sus intereses. Pero mientras intentemos llegar a un compromiso de manera multilateral, avanzaremos en la dirección correcta.

domingo, 13 de julio de 2008

Nuevo golpe al Imperio

Durante la primera legislatura de José María Aznar, y a fin de tratar de cercenar el poder del Grupo PRISA, una ley estableció que los partidos de Liga eran de interés general y se fijó la obligatoriedad de emitir en abierto uno cada semana. El imperio de PRISA, que creció al alero del gobierno de Felipe González, era un todopoderoso puntal mediático. “El País”, “Cadena Ser”, y con Sogecable “Canal +” y ahora “Cuatro”, son las vigas maestras del prisismo. Además, por supuesto, de “Editoriales Santillana”, la madre del cordero, “Localia”, la hermana fea, e innumerables cadenas de radio, televisión y prensa en Iberoamérica.

Como es sabido, tras la guerra por el control de canal satélite, (que se vio sistemáticamente retrasado por el obstruccionismo gubernamental), Telefónica y Sogecable se repartieron el control de “Canal Satélite Digital”. Y la gallina de los huevos de oro eran los partidos de Liga y Champions, cuyo monopolio indiscutido daba ingentes beneficios en forma de ingreso por derechos, publicidad y emisión. Pues el pasado viernes, la unión de TVE, Forta y Mediapro llegó a un acuerdo con la UEFA para conseguir los derechos de retransmisión de la Champions de 2009 a 2012. TVE y las cadenas autonómicas podrán retrasmitir los partidos de los martes y los miércoles. De hecho, Mediapro (que controla “La Sexta” y “Publico”) prepara la salida el próximo año de un canal de pago en el que retransmitirá 14 de estos partidos. La guerra en la izquierda mediática está servida.

Desde que naciera Mediapro bajo el auspicio del polifacético Roures, amigo personal del presidente del gobierno, las tensiones entre Zapatero y PRISA han sido continuadas. El que un periódico le coma lectores por la izquierda a “El País” no leha hecho nada de gracia a Cebrián, que ya dijo que a este gobierno le fallaba tanto “la comunicación de las políticas como la política de comunicación”. De otro lado, “La Sexta” es la rival más directa de “Cuatro”, si bien sus contenidos son diferentes. Está claro que la primera aún no ha podido librarse del influjo de haber comenzado sus emisiones un año más tarde (por el trato de favor que recibió “Cuatro”) pero perecía que iba recuperando aliento… Hasta que llegó la Eurocopa, claro. El imperio PRISA ha perdido, años antes de la muerte de su fundador, Jesús de Polanco, el monopolio casi absoluto que mantenía en comunicación “de izquierdas”. La famosa “Guerra del Futbol” no es mas que una campaña más de la guerra de desgaste que sufre PRISA.

Pero todo esto no hubiera sido posible sin la aquiescencia del poder político. Se dice en los mentideros de Madrid que Zapatero nunca perdonó a PRISA el que tomase partido por Bono en el Congreso de su partido y que lo criticaran por su labor “tímida” de oposición. Es posible que sea una exageración. Pero no cabe duda de que Zapatero ha preferido antes que contentar a los anteriores, apoyar el nacimiento de Mediapro como un conglomerado de telecomunicaciones plenamente afín. Algo que ha hecho todos los que han estado en el poder, salvo quizás, Aznar, que tuvo ciertos problemas para disciplinar a los suyos, y se apoyó sobretodo en TVE. Zapatero nunca ha recurrido a la manipulación en RTVE. Eso es algo que hay que reconocerle. Incluso hasta hoy posee una imparcialidad encomiable, aunque no haya dejado de perder share por la mayor competencia.

El Editorial de “El País” de hoy es furibundo frente a lo que considera un atropello clientelista para cortar el paso a Sogecable en el control de las emisiones de Champions. No duda en arremeter contra La Moncloa y “su grupo mediático de amigos”. Porque es que ya se sabe. Eso de la ideología de izquierdas y tal está muy bien, pero no debemos engañarnos. PRISA, como a todos sus competidores, antes que comunicador es empresa. Y antes que ser partidarios o partidistas, son de sí mismos y de sus intereses. No les faltarán arrestos para poner toda la carne en el asador. Porque con la política que toqueteen lo que quieran los de arriba. Pero eso si, que nadie les toque los beneficios.

martes, 8 de julio de 2008

Auge y caída

Cuando los historiadores se preguntan de donde nació el poderío que permitió a la Roma clásica edificar el más impresionante imperio de Occidente, del que hoy somos herederos, las causas suelen ser comunes. Como dice Gibbon:

Los griegos, después de que su país quedase reducido a una provincia, achacaron los triunfos de Roma a la Fortuna de su República y no a sus méritos. Esa diosa inconstante que tan caprichosamente reparte y retira sus favores, consentía en aquel momento en plegar las alas, descender de su globo y establecer un trono firme e inmutable a las orillas del Tiber. Polibio, más juicioso, privó a sus compatriotas de este vano y engañoso consuelo al poner ante sus ojos los sólidos cimientos de la grandeza de Roma. Las costumbres de la educación y los prejuicios de la religión reforzaban la fidelidad de los ciudadanos entre sí y con el Estado. El honor y la virtud eran los pilares fundacionales de la República: los ambiciosos ciudadanos trabajaban para merecer las glorias solemnes del triunfo y el ardor de la juventud buscaba emular a sus antepasados. Las moderadas luchas entre patricios y plebeyos establecieron un equilibrio en la Constitución, que unía la libertad de las asambleas populares con la sabiduría de un Senado y los poders de una magistrado regio. Cuando el cónsul desplegaba su estandarte, todos los ciudadanos tenían el solmene deber de cumplir un servicio militar de diez años. (…) cuyos ejércitos siempre obtenían la victoria final en la guerra, aunque no fuera en la batalla.

Pero cuando se preguntan sobre su caída, cada autor pone énfasis en diferentes razones. Véase de nuevo la visión de Edward Gibbon.

Encadenados por los prejuicios y costumbres de una estrecha servidumbre, son incapaces de expandirse o alcanzar la grandeza que admiran de los antiguos. La reducida estatura de la humanidad se hacía cada día menor en comparación con los antiguos modelos. Su pérdida de la liberad hizo de ellos una raza de pigmeos cuando irrumpieron los bárbaros del norte.

El veneno inoculado por la falta de libertad de la comunidad y de los individuos, que pasaron de ser ciudadanos en la República a súbditos en el Imperio, puso los cimientos de su destrucción. Una última cita del autor:

La mayoría de los delitos que alteran la paz interna de la sociedad están producidos por los límites que han impuesto las leyes de la propiedad, necesarias pero desiguales, sobre los deseos de la humanidad al limitar a unos pocos la posesión de objetos codiciados por muchos. De todas nuestras pasiones y apetitos, el deseo de poder es el más imperioso y asocial, ya que el orgullo de un solo hombre exige la sumisión de la multitud. En el tumulto de la discordia civil, las leyes de la sociedad pierden fuerza y pocas veces ocupan su lugar las de la humanidad. El ardor de la disputa, el orgullo de la victoria, la desesperación ante el éxito esquivo, el recuerdo de pasadas ofensas y el temor ante los peligros futuros contribuyen a inflamar el espíritu y a acallar la voz de la piedad. Por estos motivos, casi todas las páginas de la historia están manchadas con sangre civil (…)

De donde la Roma clásica se edificó sobre la república de la virtud y la libertad, su privación sembró el campo para su fin. Se suele decir que el Imperio murió de muerte natural, pues no eran muy diferentes los bárbaros de entonces a los que un día abatieran Mario y César antes de Cristo. Los que había cambiado eran los romanos.

Pensando en nuestros días, es el ánimo de libertad el que hace vivas nuestras sociedades. Una libertad que debe ser individual, pues la ambición del ser humano encauzada por leyes prudentes revierte en el progreso de la sociedad entera. Pero también de nuestra comunidad, de modo que podamos garantizar que no somos dominados por poderes externos que nos socaven en nuestra autonomía. Hoy no hay bárbaros (o sí) pero la globalización obliga a repensarnos para seguir conservando nuestras libertades. Y los retos no son pocos. Hace falta mucha virtud. Hace falta mucho republicanismo.

domingo, 6 de julio de 2008

Crónicas de Barcelona

Si de verdad existe un Infierno, desde luego tiene las puertas debajo de Barcelona. El calor que hace en la ciudad, pegajoso y asfixiante induce al suicidio. Y si a eso le sumas que en la residencia no corre ni un poquito de viento, pues vamos buenos. Este mes de julio me quedo en Barcelona, pero creo que en Agosto me tomaré unas vacaciones lejos de la Ciudad Condal. Si esto ya es insoportable, no me quiero ni imaginar como estará la cosa cuando avance más el verano.

Tengo poco tiempo últimamente, aunque lo vaya ajustando a la rutina. Este verano trabajo en el aeropuerto del Prat, de comercial de venta de American Express. Es un trabajo que no recomendaría a mi mejor amigo, pero que tiene algunas ventajas. La primera, que en el aeropuerto hay aire acondicionado. Así que, aunque nos obliguen a ir de traje y corbata, se puede sobrevivir. Segunda ventaja, que te da una imagen muy clara de tu posición en la vida. Ver como te desprecian altos ejecutivos perdonavidas no es precisamente edificante. No es que te enseñe lecciones de amor propio, pero al menos aprendes a tomártelo con filosofía. Y aparte de ver algún famoso diario, siempre hay gente amable que se para contigo a charlar. Pese a que había más retrasos cuando estaba en Spanair, siempre hay alguna oportunidad para conocer gente interesante. Incluso he visto ya pasar por allí a Requejo, Bernadí o Carrascosa, así que profesores tampoco me han faltado. Eso sí, mirándolos camuflado. Porque tampoco me veo vendiéndoles una tarjeta…

Pero claro, este trabajo no está ausente de sus problemas. Empecé los primeros quince días trabajando con la tarjeta de Spanair, pero a principios de mes cerraron el stand. Por ello estamos la mitad de los compañeros aprendiendo un nuevo producto y eso hará que me retrase más en vender. Y es que el gran problema es que, pese a un salario base dentro del mínimo legal, el bocado del león van en las comisiones. Comisiones que se obtienen por la venta de tarjetas a partir de un mínimo. Así que te ves obligado a dejar de lado tu vergüenza en el trato con desconocidos y echarle todo el morro posible para vender en tres frases una de las tarjetas de crédito más selectas y caras del mundo. Pero se venden, porque hay compañeros (más veteranos) que lo hacen. Y de paso, siempre aprendes habilidades en el trato con la gente, aunque vuelves a casa en el tren deseando exterminar a la humanidad. Así que así me paso este mes, como poco. El trabajo de comercial es una verdadera basura como para vivir solo de ello, pero ya se sabe, grano no hace granero, pero ayuda al compañero.

Entre tanto, en el tiempo restante me tengo que dedicar a intentar tener los trabajos de las asignaturas del ya agotado trimestre listos lo antes posible. A día de hoy; pendientes siguen trabajos sobre metodología de investigación, diseño de cuestionarios y competición electoral. Y eso sin mencionar que aún no he tocado la tesis del master. Pero supongo que acabando los trabajos el mes de julio y dejando la tesis para todo agosto iré bien de tiempo. Tampoco estoy especialmente agobiado, la verdad. La vida en la residencia está más apagada desde que se nos han ido casi todos. Nunca había estado aquí para poder ver como las plazas libres son ocupadas por estudiantes de otros países. ¡Esta mañana me ha despertado una mujer de la limpieza que creía que me marchaba ya! Menos mal que cuando estoy dormido ni me entero. Me he cagado en Mordor y me he ido a dormir otra vez. Que, por cierto, ocurre lo increíble. Laura está trabajando hasta las 9 de la noche cada día. O se han vuelto muy currantes de repente o son unas desorganizadas sin parangón. Tengo claro que es más posible.

Sin embargo, no estoy solo en Barcelona. Jorge sigue por aquí, al igual que Talia, que sigue en su régimen de explotación. Julio y su encantadora pareja siguen rondando por Barcelona, como Hector, aunque son más difíciles de ver, por razones obvias. Marina ni la nombro (está enmarcada) Con Audrey si se puede contar más. Ya se sabe que se apunta a un bombardeo. En fin, que los supervivientes vamos haciendo piña. Estos días hemos intentado quedar cada tarde para tomar una caña después del trabajo. El fin de semana si que recuperamos el tiempo y salimos de fiesta. Quizás se echa en falta un poco salir por el pueblo en verano. Esas plácidas noches de verano donde las terrazas son las reinas de la tarde. Bueno, no se puede todo. Aunque bien cierto es que hay una cosa que todo el mundo tiene en esta ciudad, quiera o no quiera. Un calor infernal.